30.6.07

Vampire Heart

Historias antiguas, textos antiguos IPC 2005 Los vampiros existen. Habitan entre nosotros. Son la encarnación del erotismo, lo pagano y lo divino, el poder de la seducción. Mezcla de animal y gentleman, el vampiro es consciente de su poder. No necesita de la belleza para seducir, es su seguridad y elegancia lo que atrae y atrapa. La actitud rockstar. Irresistible para cualquier mujer (o al menos para una como yo), selecciona celosa y caprichosamente a su víctima. Una vez que ha elegido, ella está marcada para siempre. Hace un tiempo ya, tuve la suerte de caer en las redes de uno. Y es toda una experiencia. No sabes cómo pero de pronto está en todos y cada uno de tus pensamientos. Te vigila. Cuando vas a acostarte, murmura en tu oído cosas que te hacen dudar de lo que te han enseñado como lo correcto. Te encuentras yendo sin razón aparente a lugares fascinantes donde aparece de la nada. Él no se inmuta y mantiene contigo conversaciones eternas en las que sientes que las palabras están de más. Misterioso, juega contigo como un gato con su ratón favorito. Te deja escapar y vuelve a atraparte. Secretamente, lo único que quieres es que vuelva a atraparte. Pareciera que para él el placer está en la sensualidad de la seducción. Una comida bien preparada y lentamente saboreada, un buen vino. Una voz envolvente, inteligente, levemente arrogante. Una mirada penetrante. El roce casual despierta sensores hasta entonces desconocidos. La calidez del aliento y la frialdad del tacto. La fuerza de la sangre y la languidez del tiempo que se deja fluir. El vampiro es inmortal y adictivo, no necesita apurarse. Sabes que estás en peligro, pero se siente tan bien. La confusión asfixia. La insinuación e incitación va cargando el aire, volviéndolo más y más oscuro y turbulento hasta que la tormenta se desencadena, la pasión destrona a toda racionalidad y la rendición es absoluta. Sólo en este momento, el vampiro saca sus colmillos y disfruta de su presa. Antes de perderte – ciega y felizmente- en un espiral delicioso pero mortífero, aparece una puerta aún más interesante: puedes aprender de él, volverte su discípula y compañera. Llegará el minuto de elegir nuevas víctimas y te irás. Bienvenida. Vampiresas habemos pocas.

2Algo que decir al respecto?

Blogger Alejandro Pacheco dijo que

pensar que editando cosas como ésta fue que te conocí jejeje :P

8/09/2007 3:53 p. m.  
Blogger Meph dijo que

y bueh!
este fin de semana se pareció mucho más al que se quedó fuera
jajajajaja

9/03/2007 4:21 p. m.  

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