Servicio de utilidad ciudadana
Un poco por compensar cierta ausencia en la celebración oficial y otro poco por servir de distracción inútil (en vez de consejera efectiva) a un amigo queridísimo, figurábamos hace unos minutos en una mesa de Las Lanzas la Cami, Sebastián, un cenicero al borde del colapso, unos shops llenos y otros vacíos y yo. El trío de Pan de Azúcar se reagrupa. Faltó la Berni (niña, la vida de egresada te absorbe x ahora, pero paciencia q la venceremos!!!) Cuentos más cuentos menos, apareció una nueva modalidad de peligro que pone a prueba la capacidad de confianza en desconocidos en Santiago. He aquí la historia:
- Estaban Camila y Javiera almorzando cómodamente en el departamento de ésta última, cuando suena el teléfono. Es una amiga de su mamá recién mudada al edificio que le pide que vaya a chequear que pasa con su hijo de 18 años que ha sido asaltado. Suben un par de pisos y se encuentran con que fue amarrado con corbatas a una silla y amordazado con una bufanda por un tipo que, sin hacerle ningún daño, entró en su casa y se llevó una maleta con todo lo de valor y reducible que encontró. Algo así como una hora antes, previo al cambio de turno de los coserjes, el ahora víctima caminaba hacia el edificio por una muy concurrida plaza de Providencia cuando un tipo muy sencillo y normal se le acerca y le pregunta:
- - oiga, usted es de por aquí?
- º si, dígame...
- - o sea, vive acá cerca?
- º sí, súper cerca
- - CAGASTE (acompañado de una pistola que apunta al jovencito)
- Escoltado por un cañón hasta la puerta de su departamento, abriéndole a sus asaltantes y sin un rasguño, este chico x suerte no perderdió más que plata y recuerdos (y algo de salud mental). Una vecina que abrió la puerta para saludar alcanzó a ver a una señora muy gorda y teñida con un niño chico y un hombre alto y flaco que iban por el pasillo con una maleta, pero no le llamarano mayormente la atención.
- Esta vez, no es mi idea opinar acerca de lo rudo que está Santiago o sobre lo egoista que te obliga a ser, desconfiando de quien podría realmente estar perdido. Entender qué lleva a un hombre a asaltar junto a su familia y hacer algo al respecto será algo de lo que nos ocupemos como (proyectos de) profesionales, espero. Por ahora, en mi condición de ciudadana común y corriente, les cuento esto para pedirles que pongan ojo y se cuiden ¿ya? También que lo comenten y difundan. Que lata me da esto de andar asustando a la gente, pero prefiero eso a saber después que alguien se puso bravo con sus asaltantes y no quedó. Cuidaos y besotes a mis pocos pero fieles lectores.
- El post de las vacaciones de invierno está en proceso, aún no recolecto todas las fotos necesarias y como son ya las 3 y algo, estoy cabeceando y mañana tengo clases de 10 a 19:30, seguirá pendiente.

4Algo que decir al respecto?
JELOU!!!
Hace porlomenos 5 meses que no leia tu blog. pero hoy leyendo tu e-mail y encontrandome en la casa de mi abuela en completo estado de vagancia. decidi reencontrarme con el blog de la emi y debo reconocer que lo lei completo jajajajaja.
despues de terminar de leer me di cuenta que se me rebalsan las ganas de verte aunque sea por un rato.... asi que apenas llegue a santiago (estoy reposando neuronas en la serena) te llamare y nos juntaremos aunque sea para mirarnos :P
un abrazo.
holaaaaaaa
esto ya parece cuento!! Yo creo que hay fuerzas extrañas que no quieren que te vea, xq no ha resultado en mucho tiempo!!!
asi que, como en los viejos tiempos, creo que debemos "agendar una REUNIÓN" (¿¿¿¿cómo no se nos gastó esa frase???)
Te echo de menos!!!
besote
Fuerte la historia cierto,pero estoy medio chato de la psicosis colectiva con los asaltos,cacha que en todas las casas del condominio pusieron un "boton de panico" y se supone que cuando a alguien lo esten robando se apreta el boton suena una sirena y se supone que salimos todos los vecinos con palos y piedras a reducir al malechor, le pregunte a mi mama si ivamos a poner un cuarto de panico tambien, ella no se rio.
Cuidese niña y recuerde que lo unico que ahi que temer es que el cielo caiga sobre su cabeza.
¡pero eso, cariño, no va a pasar hoy!
Dicen que la mejor defensa es el ataque, yo creo q es más efectivo no darse cuenta del peligro... asi que parece que las anduve kgando con el post... en fin, te encuentro la razón con que la psicosis "vamos a moriiiiiiiir" aburre...
En la casa de mis viejos había un botón de pánico tan discretamente escondido, que solía ser apretado sin que nadie lo supiera hasta que llamaran de la alarma...
y con tu madre... ¿no trataste de hacerle cosquillas o algo asi?
Besote!
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