21.7.06

Otra vez quedándose dormida...

  • Vio la hora en el reloj del microondas y le sumó dos horas y veinte (a la vuelta tengo que ajustarlo) para saber que tenía sólo 12 minutos para estar al otro lado de Santiago dando un exámen. Mierda mierda mierda. Apretó la tapa del termo del café y agarró el bolso, metió una manzana mientras pasaba el otro brazo por la manga del chaquetón, recogió los apuntes de arriba del computador para irlos revisando en el auto (para algo existen luces rojas). Algo faltaba... Las llaves. Dónde había dejado las llaves. Porfa, no ahora... De vuelta a la pieza. Revisó el velador. Trató de reconstruir el recorrido de la noche anterior. Se metió la mano al bolsillo. Ahí estaban. Corrió a la puerta de salida y de reojo el microondas le avisó que ahora sólo faltaban 7 minutos para el exámen. Cerró sin echar llave y corrió a las escaleras. Sus zapatillas todavía sin abrochar casi no tocaban los peldaños. Este no sería un buen momento para caerse. Dicho y hecho. Del -1 al -2 rodó por la escalera. Debe ser cierto que la adrenalina inhibe los dolores, porque se puso de pie como si nada, se arregló un poco el pelo, recogió el termo y abrió la puerta para salir al estacionamiento. Se encontró cara a cara con su vecina, que se puso a chillar como loca, luego se puso pálida y se desplomó. Mierda mierrrrda qué hago. Si se quedaba con ella, no llegaba al examen. Que onda esta vieja, ni que hubiera visto un fantasma. Vio el botón de la conserjería, lo apretó, pasó por arriba de la señora, corrió a su auto y arrancó. Faltaban sólo 4 minutos. No debería haberla dejado ahí, de todas maneras no voy a llegar... Ah, ahí va el conserje. Filo, va a estar bien. Puso primera y se fue. Y de hecho, la señora estuvo bien. Después de un par de días de reposo y de mucho hielo para bajar el hematoma de la frente, se sentía realmente bien. Eso si, nadie le creyó que había visto a la chica del 307 que se había matado en las escaleras unos meses atrás.

Despertar

Llegando a mis oídos a través de montañas de nubes, una voz masculina al otro lado de mi pared. Un disparo de adrenalina y los dormidos músculos en alerta. ¿Quién entró? ¿dejé abierto?. Abro los ojos. Está oscuro. Y esta pared.. azul... no verde... esta no es mi cama... y hay más gente afuera! Y una aspiradora. Una sensación tibia y cosquilleante en la guata y una risa imparable. No, no estoy en peligro. En realidad, estoy en el lugar más seguro. ¡¡Estoy de vuelta en la casa de mis viejos!!

20.7.06

Remitirse al 29 de mayo....

han pasado casi 2 meses y si bien no me arrepiento de nada de lo escrito* debo reconocer q la fiebre de salvar al mundo se diluye y que aunque cada uno piense hoy, en el fondo, lo mismo q pensaba el día 5, nuestra suma ya no da un + y eso hace q el idealismo de la chica ingenua se vaya al carajo (lo q no le quita la etiqueta de chica ingenua)... Para cortar esto antes de q sea una lata inconexa, el tema en el que pienso releyendo este blog y otros relacionados por esas fechas, es q nuestro agenda setting es brígido: si no está en la tele no vale... ¿quien sabe en que están ahora los mega equipos de trabajo pro educación?. Obviamente esto no lo descubrí yo, es más viejo que el hilo negro, y tampoco quiero juzgarlo, no quiero sonar a la mina latera hablando de la inconsecuencia, pero me parece notable... Si no fuese x la paranoia al revés (Salinger: "todos conspiran para hacerme feliz"), sería imposible pensar en que algo cambiará algún día y podría salir al toque a tirarme del puente, pero últimamente salen sorpresas por el camino. Te encuentras con gente que casi sin saberlo hace cosas (Virgi, notable tu trabajo de los castigos penales x maltrato animal) que sirven para que otros sigan algo nuevo y asi, sin que sea necesario una mega revolución (que me parecen siempre muy sospechosas), se va haciendo un cultivo y da la impresión de que realmente se puede hacer una diferencia... ¿ilusa? Oh yeah. ¿me ayudas a seguir así?

19.7.06

sueño

Y definitivamente, las agallas eran producto de la locura temporal. No he vuelto a sentir que respire bajo el agua y la verdad es que me parecía bastante aterrador, de modo que soy más feliz con el tradicional aire... Soñé con colores. Muchos. Muy contrastados. Tomaban ¿formas? distintas... cuerpos que se estiraban, de ese material extraño del que están hechas las cosas cuando sueñas, ese que se estira, se funde, se pliega, se atravieza y enfría, que desaparece y aparece como si fuera lo más natural del mundo. Después soñé con un jardín. En él paseaba un joven oriental que saludaba a 3 chicas que no lo reconocían. Yo lo reconocí enseguida. Era el chico del cuento que había leído en el bus. Lo seguí y vi como entraba a una torre donde las mismas chicas estaban sentadas junto a una cama en la que él dormía. Apenas cruzó el umbral, el mismo él que dormía despertó y les ocntó a las chicas que había soñado estar en el patio y que ellas no lo reconocian. Ellas no le creyeron y yo no lo defendí. Eso le pasa por meterse en MI sueño.

12.7.06

lo siento, demasiado tarde

o Cosas que pasan cuando no se hacen las cosas a tiempo

  • Se duerme poco, muy poco.

  • Se pagan multas de biblioteca por libros que ni siquiera se abrieron.

  • Se pasan 4 horas tratando de ordenar millones de papeles que fueron "estudiados" en algún momento del semestre.
  • Se cruzan los dedos por que no se esté fundiendo el motor del auto y se aguanta el reto del bombero que cambia el aceite con una sonrisa/mueca burlona.
  • Se hacen dietas intensivas entre Octubre y Diciembre (época intensiva en cumpleaños, por lo demás)
  • Se acumula no uno sino dos bolsos de ropa para lavar.
  • Se pierde el minuto mágico y chicos interesantes quedan como one-night-stands.
  • Se está en una sala durante las vacaciones de invierno, haciendo los emocionantes talleres de Access y Excel, llegando a horas olvidadas de la mañana a la universidad (en teoría, aún no lo logro...), escribiendo listas como esta.

Obviamente hay muchas cosas más,

pero se acabó el taller por hoy

así que apórtenlas ustedes, estimados lectores